Avanzaba el día y de a poco el Parque empezaba a recibir a niños, jóvenes, adultos, familias o grupos de amigos que llegaban listos para disfrutar de la música. Sentados, de pie, jugando, haciendo acrobacias, o recorriendo el lugar, le dieron la bienvenida a El Tote, una propuesta que mezcla la música tradicional colombiana con algunos elementos contemporáneos y el espíritu del rock progresivo, una puesta en escena que demostró cómo el jazz abarca diferentes ritmos y puede llevar al público a bailar y a emocionarse con aplausos y todo tipo de expresiones.